Datos personales

martes, 20 de enero de 2015

Don't go.

Cuando en la pantalla aparece The End lo único que te apetece es llorar.
Algo parecido a cuando, mientras tu mano acaricia mi hombro, me dices que te vas.
Y dicen que al final de todo te acostumbras.
Yo no lo creo.
Porque sigo queriendo una película infinita y una noche en la que nunca te vayas.

Queriendo con los pedazos rotos.

Enseñadme
a no hablar de amor,
a hablar de la vida,
de la navidad,
de algo
que no sea dolor.
Me he cansado de sufrir,
de pensar,
de beber y vomitar,
de esperar a que vuelvas,
de mirar la vida pasar,
de ver que el tiempo pasa
y ver que a nadie espera
y yo ya me he cansado
de ver como nunca
te quedas conmigo,
sino que te vas
siempre a su vera.